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sábado, 11 de abril de 2015

MARISA GLAVE Y LA IZQUIERDA PERUANA


Rosa María Palacios

La ex regidora de la Municipalidad de Lima habla su no participación en las elecciones del 5 de octubre y la alcaldesa Susana Villarán.

-¿Por qué no estás participando en esta campaña electoral?
No estoy candidateando y no acepté ser precandidata porque me parecía lo coherente. Yo fui el rostro público del NO y fui una vocera muy constante en la defensa de la gestión durante mi tiempo como regidora y no podía ser yo quien encabece una alternativa diferente a Susana Villarán. Me parecía que debía ser en su momento, en todo caso. Entiendo perfectamente a la gente que quería generar una alternativa diferente, pero yo no podía ser, por eso no estoy.

-Susana Villarán ofreció no ir a la reelección. Eso abría un espacio y hubiera sido perfectamente coherente con esa oferta.
-Bueno, pero no era real, ¿no?

-¿Nunca lo fue?
La verdad no lo sé, así que no podría contestarlo, ella dice que sí. Varios en la gestión pensaban que no debía decirlo, me incluyo.

-¿En este momento, políticamente, estás distanciada de la propuesta electoral de Susana Villarán?
Sí, políticamente sí.

-¿Y sigues militando en Tierra y Dignidad?
Sí. Soy coordinadora nacional adjunta.

-¿Por qué no presentaron una lista en Lima donde no fuese como candidata sino como regidora?
He sido regidora dos veces en mi vida y creo que aprendí lo suficiente. Ha sido una experiencia enriquecedora pero no necesariamente es algo que en el corto plazo quiera repetir. Y además, porque tuvimos una evaluación interna y nos pareció que no tendría ningún sentido político generar una alternativa electoral diferente en este momento que podría dividir aún más el voto.

-¿Por qué no fueron con Susana Villarán?
Porque el proceso de elección por el que pasó esta coalición que hoy se llama Diálogo Vecinal tuvo distancias. Nosotros empujamos el Frente Amplio. De hecho mi partido hoy se llama Frente Amplio porque cambiamos de nombre para poder tener una inscripción en la cual estuvieran todos democráticamente representados y no solamente nuestra línea, que es una línea difícil de asumir por todos, porque es una línea, en el tema ambiental, mucho más radical. Es un espacio de consenso y por eso pusimos a consideración de todo el mundo nuestra inscripción. Es un camino difícil y en este proceso electoral no se logró en Lima. Se ha logrado en otros lugares en donde sí vamos juntos.

-¿Por qué no funcionó en Lima?
Creo que todos cometimos errores, incluyo a mi organización. Creo que hay necesidad de un recambio generacional en la izquierda y no lo hemos hecho y creo que los jóvenes somos responsables de eso. Tenemos mucho respeto por quienes mantuvieron y aún mantienen una línea importante pero creo que arrastran un conjunto de prácticas que no podemos seguir teniendo si queremos constituirnos en una alternativa viable. Si quieres constituir un proyecto tienes distintas maneras. Una es una manera vertical donde las direcciones deciden y otra es una manera donde tú tengas una democracia interna sólida. Quienes creemos en un proceso democrático hemos perdido en este proceso y bueno, pues, por eso estamos donde estamos.

-Cuando dices que la izquierda no permitió un proceso democrático interno, ¿a qué liderazgo te refieres? ¿A los de tu propio partido?
No es mi partido. La decisión de no postular ha sido mía, además con mucha bronca de mucha gente de distintas generaciones. Varios de los que hoy salen defendiendo una candidatura han insistido para que yo sea candidata. Yo no lo he querido asumir precisamente porque me parecía que si yo quiero renovar la política tengo que empezar con prácticas mínimas, como la de ser coherente, y uno tiene que aprender que eso, por más que cueste o pese, es lo que hay que hacer.

¿Te parece que Susana Villarán no ha sido coherente?
-Yo creo que tiene todo el derecho del mundo a cambiar de opinión. La coherencia conmigo me refiero a que si yo era defensora del NO, no podía ser el recambio de Susana si ella quería reelegirse. Si ella no hubiese querido reelegirse y ella hubiese dicho “yo no me reelijo, y quiero que otro busque reemplazar este proyecto”, sí creo que yo podía haber sido una precandidata y a mí me hubiera gustado someterme a unas primarias. Pero no era el caso. A lo que me refiero con el recambio no es a rostros sino a un recambio de las mismas prácticas.

Ustedes habían seguido todos los pasos para lograr una alianza. ¿Qué pasó?
Hicimos todo para lograr una alianza en la izquierda. El punto fue cuando dijeron ahora hay que ir al centro. Ahí empezaron las discusiones, ¿Qué cosa es el centro? Para nosotros el centro democrático en una alianza electoral era Acción Popular, Somos Perú. Tierra y Libertad tuvo reuniones, Pedro Francke fue el responsable de nuestro partido para iniciar el proceso.

-¿Y Diálogo Vecinal?
Diálogo Vecinal, en realidad, yo no sabía que existía, te voy a ser sincera, me he enterado tarde. Más bien nuestra preocupación era una alianza electoral con Perú Posible. Ese fue el tema detonante. Y no son las personas, yo creo que Luis Thais es una persona con quien tengo muchísimas coincidencias, por ejemplo en cuanto a la situación de descentralización hoy en día en el Perú.

-¿El problema era su líder?
El problema no es su líder sino la relación institucional del partido con una persona que tiene en este momento un conjunto de cuestionamientos sobre el manejo de recursos que evidentemente lo benefician a él. Más allá de lo que diga su suegra, el señor Toledo es quien utiliza o utilizaría los inmuebles comprados con recursos que no sabes de dónde provienen. más allá que el señor Maiman sea su amigo. A mí nadie me compra una casa de US$ 5 millones. Perdónenme, ¡ese nivel de ingenuidad, no lo tengo! El punto con nosotros fue que prácticamente se nos exigió alianza electoral con Perú Posible. Nosotros planteamos que había un problema. Me gustaría que lo coloques en la entrevista: yo respeto a muchas personas de Perú Posible, creo que tienen mucho que aportar en la política nacional y además creo que en el gobierno del señor Toledo se iniciaron reformas importantes que es importante reconocer, eso no está en duda. El punto era para nosotros tener una alianza electoral en ese momento cuando todavía no se había logrado resolver un tema tan delicado como el caso Ecoteva.

-¿Qué le suma a Susana Villarán Perú Posible?
Pregúntale a Susana Villarán.

-La línea central de la candidatura de Susana Villarán es justamente la honestidad y ella es una mujer honesta…
Ella es honesta, Susana es una mujer honesta.

-Pero el problema es que al asociarse a una persona que tiene una denuncia tan grave por corrupción termina…
Debilitando esa posición.

-¿Ese fue el análisis que hicieron?
No solo debilita la posición de Susana como candidata sino que para nosotros debilitaba el nacimiento del Frente Amplio como propuesta política de largo aliento. Yo tengo 33 años, no se me va la vida en un proceso electoral. Hay que construir procesos de largo aliento y si la izquierda quiere vivir en los próximos 60 o 70 años en el Perú con alternativa política viable tiene que tener cimientos sólidos. No puede ser que en el primer proceso electoral vaya en electoral con un partido que tiene un líder cuestionado con el cual no han logrado zanjar. Se contraponía un proyecto de corto plazo electoralista que tiene todo el derecho del mundo de existir con un proyecto de largo aliento pensado en la necesidad de construir un referente político para el Perú.

-¿Es una nueva frustración para la izquierda? ¿Por qué le es tan difícil tener un proyecto de unidad?
Porque seguimos teniendo un conjunto de dirigentes que creen que ellos tienen la solución y el conocimiento y no se atreven a someterse a procesos democráticos. Nuevamente. Yo no sé si estaba en la razón o no. No sé si mi partido estaba en la razón o no. De repente con el tiempo y la historia podamos definir que nos equivocamos y que tal vez había que hacer una alianza electoral. Pero creo que no, por una mirada de largo aliento. Pero a mí me hubiera gustado que quien decida esto no sea yo, o Marco Arana, o Pedro Francke, o los dirigentes de los otros partidos, sino que hubiéramos hecho una consulta democrática a las bases que pudieran votar y decir sí estamos de acuerdo o no. Pero ese procedimiento no se llevó a cabo. A mí la política de los notables ya me aburrió. Pero el Frente Amplio continúa, insisto, en un montón de otras regiones seguimos funcionando. Hace poco hemos tenido un encuentro programático que ha salido bien, donde ha estado gente como Gustavo Guerra García teniendo una exposición brillante sobre el proceso de descentralización. Digamos, la vida continúa y habrá que ir aprendiendo de estos procesos.

-¿Vas a pensar en alguna participación electoral en 2016?
Depende (risas). Bueno, sí y no. De hecho sí lo pienso. Soy una persona que viene del mundo de la política pero me quería tomar una pausa porque creo que es importante que la gente que viene de la representación política vuelva a la vida ciudadana cotidiana. Además yo soy socióloga y quería recuperar mi espacio y seguir formándome. La política institucional es muy mediocre y la gente deja de formarse. Creo que es importante recluirse, volver a leer, volver a estudiar.

-¿El 5 de octubre por quién vas a votar?
Por quien sea que pueda ganarle a Castañeda y lo decidiré el 5 de octubre. Lo importante es que Castañeda no vuelva a Lima.

VERÓNICA MENDOZA Y MARISA GLAVE: ¿NUEVA IZQUIERDA?

Renovación. La agrupación izquierdista promete cambiar el panorama electoral. (Video: YouTube| Foto: Captura)
La agrupación irá separada de la coalición de Salomón Lerner y Susana Villarán.
A casi un año de realizarse las próximas elecciones presidenciales del 2016, un grupo de personalidades de izquierda calientan la campaña con la creación de un nuevo grupo de izquierda independiente.
El anunció llegó a través de un video en YouTube en el que la congresista Verónika Mendoza, la exregidora de la Municipalidad de Lima, Marisa Glave, entre otras personas y dirigentes, anuncian la conformación de este nuevo frente de izquierda.
El video, titulado "Es tiempo de cambiar el Perú", muestra a varias personalidades de la izquierda peruana destacando los lineamientos de la agrupación.
 
"Queremos un Perú sin corrupción y sin violencia", afirma Mendoza.

"Con derechos para todos y para todas", añade Glave.
 
El grupo será independiente de la coalición de izquierda formada por Ciudadanos Por el CambioFuerza social, el Partido Humanista Peruano, entre otros.

Cabe resaltar que desde hace un tiempo ya existían ciertas diferencias entre ambos grupos, las mismas que se agudizaron tras la decisión de uno de incluir a Yehude Simon, líder del Partido Humanista Peruano.
El político sigue generando rechazo en un sector de la izquierda debido a su papel como Presidente del Consejo de Ministros durante el gobierno de Alan García así como el caso de la represión policial en Bagua.

VERÓNICA MENDOZA: REVOLUCIÓN CIUDADANA

Verónika Mendoza (Foto: Davíd Huamaní)
Texto: Ana Núñez
Fotos: David Huamaní

La cusqueña Verónika Mendoza es, probablemente, la parlamentaria de oposición que más cerca ha estado -política y hasta amicalmente hablando- de la pareja presidencial. La antropóloga los conoció en París, donde ella estudiaba y Ollanta Humala era agregado militar. Ahí nació una amistad con coincidencias políticas que terminó después de más de siete años, en junio del 2012, cuando decepcionada por el rumbo adoptado por el gobierno, Mendoza renunció a Gana Perú. Ella, que salió a la calle a recoger firmas para el entonces Partido Nacionalista y durmió en las oficinas de la agrupación en épocas electorales para apoyar a la causa. Hace un par de años hay un movimiento ciudadano que está más pendiente de lo que hacen nuestros gobernantes y que se moviliza cuando algo anda mal. ¿Esto es síntoma de que algo bueno o algo malo está pasando en nuestro país?
Claro... es, por un lado, un signo de que hay un modelo de desarrollo que está llegando a sus límites, porque a pesar de que nos han dicho durante más de una década que estábamos creciendo, que todo iba mejorando, ha resultado evidente que ese crecimiento económico no ha ido necesariamente de la mano con un verdadero desarrollo ni con la afirmación de derechos ciudadanos -como el derecho al ambiente, los derechos laborales, el derecho a amar libremente más allá de la orientación sexual-, y claro, en contrapartida esto plantea la necesidad de una expresión ciudadana y política que revierta esta situación.   
Así es. Esta dualidad implica una consciencia mayor sobre la necesidad de participar en la toma de decisiones en el país. El problema es que parece que siempre habrá oportunidad de indignarnos más, de fastidiarnos más, de frustrarnos más. Vivimos en permanente crisis. 
Sí pues, el problema creo es que también nos hemos creído un poco el cuento de que la democracia se aplica cada cinco años. Comentábamos hace un rato todo ese proceso de despolitización que hubo durante la dictadura fujimorista y creo que recién estamos volviendo a despertar. Si bien es cierto que en teoría recuperamos la democracia a partir del 2000, eso fue en el ámbito institucional estatal, pero recién parece que estuviéramos en el proceso de recuperación de la democracia desde el ámbito ciudadano y social. Pero creo que estamos comenzando a pasar de la protesta a la propuesta. El gran reto es cómo todo esto se articula y, en teoría, ese es el rol de la política. Pero no lo está cumpliendo. Ningún partido ha estado a la altura...
¿Necesitamos replantearnos el  concepto de ciudadanía?
Sí, creo que todos tenemos que repensar nuestras estructuras. Los partidos políticos ya no pueden ser cúpulas de caudillos o agrupamientos de iluminados que se reúnen entre cuatro paredes para decidir qué es bueno o malo para el país, que es más o menos como han funcionado, cuando no han sido franquicias electorales que compran un logotipo para determinada candidatura. Lo político y lo social no pueden seguir divorciados. Por ejemplo, los planes de gobierno debieran construirse participativamente, en las regiones, recogiendo las demandas y expectativas de los ciudadanos de distintos sectores como los jóvenes o las organizaciones de mujeres que tienen tantísima potencia pero que, de alguna manera, ya se han resignado a una democracia en la que votan cada cinco años por un candidato que siempre termina defraudándolos, porque esa es la historia que se repite una y otra vez.
¿Eso no es porque elegimos mal? No es que tenemos los gobernantes que merecemos.
Creo que en realidad es parte de un círculo vicioso y una suma de elementos que al juntarse se potencian negativamente. Me hace pensar, por ejemplo, en las reformas que estamos viendo ahora en el Congreso. No estamos logrando ver, me parece, esta problemática en su integralidad y estamos aprobando pequeños parches que parecen positivos: el tema de la curul vacía, el voto golondrino, el tema de la no reelección, con el que yo particularmente discrepé.
¿Qué es lo que no se está viendo?
Puedes eliminar el voto preferencial, puedes financiar a los partidos políticos, pero si no hay democracia interna, no te va a servir absolutamente de nada. Si los ciudadanos no participan más activamente de los partidos, no te va a servir absolutamente de nada. Si no hay una adecuada fiscalización de parte de los órganos competentes, el financiamiento que se les de va a terminar generando quizá mayor corrupción. Más allá de todas las leyes que podamos implementar, yo creo que lo que realmente hace falta es una suerte de revolución ciudadana. Una reforma política de la envergadura que necesitamos, sólo podría provenir de un proceso constituyente, de una Asamblea Constituyente...
¿Una Asamblea Constituyente pedida con la firma de los ciudadanos?
Por los ciudadanos, claro que sí. Ahora, eso es todo un proceso y pasa por una suma de voluntades de organizaciones políticas, sociales, colectivos juveniles... Sé que en este momento no hay condiciones, pero creo que es perfectamente posible y  hay que empezar a hacerlo. De hecho, parte de los jóvenes 'pulpines' comenzaron a incluir esto en sus demandas, entendiendo que el problema no era sólo la Ley General del Trabajo, sino toda una lógica que pone por delante el crecimiento económico en perjuicio de los derechos ciudadanos. 
¿Y esta Asamblea debería terminar en la modificación de la Constitución?
Claro, la modificación de la Constitución es el resultado, pero lo rico y lo potente es el proceso de debate ciudadano. ¿Que hace falta cambiar la Constitución? Definitivamente, en muchísimos aspectos: afirmar el principio laico del Estado, si bien está mencionado, no está del todo claro, porque se le sigue asignando un rol preponderante a la Iglesia Católica; no se reconoce a los pueblos indígenas su derecho al territorio integral, se limita el Estado a un rol subsidiario, dejando de lado la garantía de los servicios públicos como salud, educación, el tema energético... En fin, yo creo que sí ameritaría, creo que ya es tiempo de una nueva Constitución. 
Pero esta revolución ciudadana sería, además, la expresión del fin de un modelo político...
También.
Si olvidaras que eres congresista, como ciudadana, ¿cuánta credibilidad le das a nuestras autoridades?
No, definitivamente la mayor parte de los políticos que hoy ocupan cargos públicos, están de espaldas a las demandas y espectativas ciudadanas. Yo recuerdo mucho cuando se dio el proceso de 'la repartija', algunos congresistas decían: “por qué tenemos que hacerle caso a estos chicos que se movilizan”. Creían que ellos concentraban el poder absoluto. La clase política está de espaldas a los intereses ciudadanos y, es más, en mucho de los aspectos ha claudicado totalmente para cederle las decisiones a una tecnocracia que se ha ido trasladando de gobierno a gobierno sin un real entendimiento de lo que necesita el país.
¿Y eso te hace cuestionarte el haber entrado a hacer política? 
No, al revés, me afirma en la necesidad de hacer política, pero resignificándola completamente. No puede ser materia solamente de unos cuantos caudillos ni de unos cuantos iluminados, por muy profesionales que sean. Tiene que haber mecanismos en los cuales la ciudadanía se incorpore plenamente. Es tiempo de entender que la política es la lucha cotidiana por la afirmación de los derechos, por el bien común, por defender los espacios públicos, los lazos de solidaridad, eso también es política. 
Uno de esos temas en los que las autoridades actuaron de espaldas a las expectativas de la población fue el de la Unión Civil. Carlos Bruce dice que este es el gobierno más homofóbico de la historia. ¿Es sólo el gobierno o qué es lo que pasa?
Creo que no se trata sólo del gobierno. Lo cierto es que, lamentablemente, todavía hay una amplia resistencia ciudadana, aún cuando todo el debate sobre la Unión Civil ha logrado que se avance muchísimo en hacer retroceder los prejuicios, los temores, la homofobia. Justamente, le comentaba a Carlos que a raíz de todo este proceso se ha constituido un colectivo LGTBI en Cusco, cosa que años atrás era impensable porque se trata de una sociedad tremendamenrte conservadora. Creo que también han cumplido un rol en entrampar este proceso de emancipación algunas iglesias muy ancladas en la tradición y, por supuesto, el gobierno también tiene su cuota de responsabilidad. Pero este no es el único tema en el que no ha querido asumir ningún reto y ha continuado con el piloto automático. 
Y no cumplió con una promesa de campaña.
Bueno, son muchas las expectativas que teníamos respecto del Partido Nacionalista y el presidente Humala. Ese es sólo un ejemplo más en el que el presidente Huamala, no se compra el pleito, no se atreve a luchar. Se resigna a continuar con la tradición, tanto en lo económico como en los social y en lo cultural. Sí, esperábamos muchísimo más, y sí hubieran podido desde donde están, tanto el presidente de la República como la primera dama, empujar muchísimo más este debate. Cuando se trata de una autoridad, este tipo de temas no tiene que ver con sus creencias particulares, con sus prejuicios personales, sino con temas de derechos humanos, con la libertad humana. 
Hay una deuda pendiente con esta comunidad.
Por supuesto, por eso yo planteé en el momento del debate que a estas alturas de la historia, lo que correspondía no sólo era aprobar la Unión Civil, sino pedirle perdón a toda esta comunidad por toda la serie de vulneración de derechos que han tenido que vivir sin que el Estado moviera un dedo para revertir esa situación: acoso, violencia, asesinato por el simple hecho de tener una orientación sexual distinta... Recuerda que en el 2012 este Parlamento no quiso aprobar siquiera una legislación sobre crímenes de odio, que incluyera  como parte de las causales la discriminación por orientación sexual. Este Parlamento no estuvo a la altura de una demanda totalmente legítima.
Me dijiste hace un rato que los ciudadanos siempre terminamos decepcionados de nuestros gobernantes. Usted terminó decepcionada muy rápidamente de la persona a la que ayudó a llegar al poder.
Por supuesto. Para mí y para muchos de los ciudadanos que confiaron en Gana Perú y en Ollanta Humala, significó una gran decepción que no estuviera dispuesto a comprarse nigún pleito de los que anunció que se iba a comprar. Pero también soy consciente y creo que es importante asumirlo así, que no se trata solo de la traición  de una persona, sino que en todo caso, a varios nos alcanza un cierto nivel de responsabilidad. 
¿Cómo así?
Creo que lo que ocurrió se dio también porque el Partido Nacionalista era demasiado joven, demasiado incipiente, insuficientemente sólido, insuficientemente democrático, y se le delegó toda la responsabilidad al caudillo. Quizá las cosas hubieran sido diferentes si hubiéramos tenido un partido político o una coalición de partidos lo suficientemente articulada, democrática, enraizada en las demandas ciudadanas, de modo que se le exigiera al presidente que por lo menos intente promover algunas reformas. Para mí, esa es la gran lección: ninguna transformación va a venir de la mano de un líder carismático. Ahora que nos acercamos al proceso electoral, escucho que todo el mundo está esperando a ver de dónde sale el outsider...
Cada cinco años, en realidad, esperamos la llegada de un salvador.
Claro, y probablemente pueda aparecer una persona carismática, que enganche con la ciudadanía, apoyada en un buen márketing político, que incluso tenga la posibilidad de representar al sector progresista, pero eso no es ninguna garantía. Por eso para mí la importancia del proceso, de construir organización política articulada con democracia participativa. Si no, vamos a repetir la misma historia.
Has hecho una suerte de mea culpa. Pero ¿qué responsabilidad tiene Ollanta HUmala, entonces?
No confío en la organización que él mismo estaba construyendo, no confió en el pueblo que lo eligió, le dio la espalda y se dejó rápidamente convencer por la tecnocracia que viene paseándose a lo largo de los años por todos y cada uno de los gobiernos, y que va a continuar si no hacemos nada por garantizar un verdadero proceso transformador, una revolución ciudadana para no seguir repitiendo la historia. Porque el transfuguismo presidencial no es exclusividad de Ollanta Humala. ¿Alan García no ofreció renegociar el TLC en defensa de los intereses y la soberanía nacional? ¿No ofreció eliminar las services? Entonces, esto va a seguir ocurriendo mientras concibamos a la política como algo que le compete exclusivamente a la actual clase política. Los ciudadanos tenemos que involucrarnos muchísimo más.
Ahora no tienes partido, ¿cómo te vas a involucrar tú con miras a las elecciones del 2016?
Estamos trabajando varias personas, varios colectivos, en un proceso de articulación que busca ser lo suficientemente amplio y claro a la vez. Amplio en el sentido de no solamente incorporar partidos políticos de izquierda, sino organizaciones, colectivos juveniles, organizaciones indígenas. Estamos en un momento en que la historia nos exige un proceso de unidad que no sea una suma de etiquetas, una suma de caudillos, sino una unidad que abra un proceso democratizador. 
Hay dos grupos de izquierda en este momento. Por un lado, el Frente Amplio y, por el otro, una unidad que incluye a al Partido Humanista de Yehude Simon. ¿Con cuál estás trabajando? 
Mira, más allá de las personas y la etiquetas, lo que me interesa y preocupa es el proceso. De un lado y de otro se habla de someter la definición de candidaturas a elecciones internas, de un lado y de otro se habla de mayor participación, de un lado y de otro se habla de una nueva ética en la política, pero una cosa es lo que se dice y otra lo que ocurre en la práctica. Por el momento estamos en un esfuerzo con pequeños colectivos escencialmente juveniles de construir una organización propia y estamos articulándonos al Frente Amplio con el objetivo de lograr que sea realmente amplio y participativo. 
Si hay dos esfuerzos paralelos, una vez más no podremos hablar de una izquierda unida.
Creo que hay quienes tienen que clarificar un poco sus posiciones, ¿no? Porque hay quienes nos afirmamos claramente a la izquierda y hay quienes están hablando de la necesidad de un frente de centro que incluiría a Toledo, a Yehude Simon, que no me queda muy claro si son de izquierda.
A ti no te parece que un frente de izquierda deba ir con ellos. 
Toledo ha continuado con el modelo neoliberal de Alan García, PPK ha sido su ministro. Yehude ha sido ministro de García y fue aliado de PPK. Entonces, ahí yo no veo por lo menos claridad en su identidad y necesitamos un mínimo de coherencia, porque una cosa es decir "yo soy de izquireda" y otra, estar realmente dispuesto a luchar por un gobierno de izquierda. 
¿Y piensas que en este momento,  "sólo la izquierda salvará el Perú"?
Es que decirlo así, tan crudo, con toda la carga de estigmas y prejuicios sobre lo que es la izquierda, es un poco difícil. Yo creo que sí hace falta una fuerza política amplia que articule no solamente partidos políticos, sino también organizaciones sociales y colectivos, que se sitúe claramente a la izquierda y defienda las banderas de la justicia social, de la igualdad de oportunidades, defienda los servicios públicos y reivindique la diversidad como potencial de este país. Hace falta y ahorita, no la hay. Entonces, más allá de las etiquetas, es importante ver los contenidos. Hay gente que se llama de izquierda, de centro o de centro izquierda, y que probablemente terminaría implementando un programa de derecha. Entonces, creo que la coherencia va a tener que marcar claramente este tipo de definiciones.
¿Aceptarías el reto de ir en una plancha presidencial?
Mira, no creo que ese sea mi rol en este momento. Yo sí estoy dispuesta a jugarme todo en este proceso, entendiendo que no es solamente un proceso electoral sino también tiene que ser un proceso de construcción de una nueva alternativa con todo lo que ello implica. Creo que el rol que asuma cada uno tiene que definirse colectivamente. En este momento no sé dónde me tocará estar, pero donde me toque estaré dispuesta a darlo todo. 

sábado, 4 de abril de 2015

Hacia un modelo de evaluación de la calidad de instituciones de educación superior

León R. Garduño Estrada (*)

El artículo presenta un breve análisis del concepto de calidad de la educación desde diferentes perspectivas. Desde un enfoque sistémico, se concluye que el concepto se puede expresar como las características o rasgos de los insumos, procesos, resultados y productos educativos que singularizan esa calidad y la hacen distinguirse. No obstante esa aparente neutralidad del concepto, se reconoce el compromiso con la búsqueda sistemática y continua de la excelencia, y que este compromiso con el mejoramiento está implícito en el propósito de la educación. Sin embargo, la calidad requiere un juicio valorativo que viene dado por la evaluación. La evaluación es lo que nos permite calificar lo adecuado, lo bueno, lo malo, etc., de los atributos de la educación. Es la que permite determinar la calidad educativa. Con tales fundamentos, el trabajo presenta un modelo de evaluación de la calidad de la educación universitaria. En él se señala la importancia de avanzar sobre la mera evaluación de la dimensión descriptiva sobre los insumos, procesos y productos educativos, y se establece la necesidad de la evaluación sobre dimensiones relacionales que permitan un mejor acercamiento al tema de la calidad. Finalmente, se plantea la necesidad de validar el modelo, a la vez que llevar a cabo un trabajo de evaluación riguroso.
(*) León Rafael Garduño Estrada es profesor-investigador en la Universidad de las Américas, Puebla, México.

1. Introducción

Uno de los grandes desafíos de la educación es, sin duda, el mejoramiento de la calidad de los sistemas educativos. El auge de las soluciones cuantitativas a partir de los sesenta y hasta los setenta se expresó en muchos países en aumentos en el gasto en educación, en el incremento del número de años de enseñanza obligatoria, en una disminución de la edad de ingreso a la escuela, en el desarrollo de teorías económicas sobre la educación como explicación del crecimiento, etc. Sin embargo, de acuerdo con Lesourne (1993), es a partir de los ochenta cuando las preguntas de carácter cualitativo se empiezan a hacer.
Aunque términos como «excelencia» o «logro» ya eran parte del léxico de educadores y políticos desde hace muchos años, el tema de la calidad de la educación comenzó a ser un área prioritaria en los Estados Unidos y en Europa a finales de los ochenta (OCDE, 1991). Soria (1986) indica que la preocupación por la calidad ya existía desde hacía veinte años.
Sin el propósito de entrar en un análisis detallado sobre el concepto, sí es importante destacar que existen muchas definiciones y aproximaciones al tema. Calidad significa cosas diferentes para distintos autores (Doherty, 1997).
El propósito de este trabajo es dar una breve reflexión sobre el tema de la calidad de la educación, para presentar después un modelo conceptual de evaluación de la misma.

2. Educación

Existen dos concepciones antagónicas acerca de la educación (Sanjuán, 1974). La primera la considera como un proceso de enriquecimiento del educando. En ésta la actividad del educador es la de conducir al estudiante de manera sistemática y planeada al logro de ciertos objetivos. El papel del educando es pasivo.
La segunda concepción estima a la educación como una actividad en la que el educador estimula al educando para que este alcance su propio desarrollo. Aquí el educador observa al educando como una persona que se forma a sí misma, y donde la responsabilidad personal y la originalidad son características claves del proceso. El papel del estudiante es activo.
No obstante esta aparente dificultad en definir el concepto, podemos observar que ambos enfoques coinciden en que la educación es un proceso que tiene una cierta intencionalidad, y ésta es la del mejoramiento. Así, podemos decir que la educación es el proceso dirigido al perfeccionamiento del ser humano como tal, y a la forma en que puede contribuir activamente en la sociedad.

3. Calidad

Aunque son comunes las expresiones que utilizan la palabra calidad como adjetivo (p. ej.: esta tela es de calidad), también existen las que la utilizan para indicar el grado en que este constructo está presente (p. ej.: esta tela es de mejor calidad que aquella). Sin embargo, el empleo de la palabra «calidad» como equivalente de «excelente» o «de clase inmejorable» presenta el problema de la dificultad en establecer diferentes niveles de esa calidad. Así, por ejemplo, no es posible decir que un vino es de mediana calidad porque estaríamos diciendo que es de mediana excelencia, o, peor aún, cuando decimos que el vino es de mala calidad. Parece que esta aproximación al concepto adolece del problema del todo o nada. Bajo tal enfoque y llevado a un extremo, la valoración de la calidad no se determina por sus características sino que viene a ser un fenómeno que es evidente.
En un nivel diferente de conceptualización, Juran la define como «adaptada para usar» y «libre de defectos». De acuerdo con una síntesis de varios autores, Reyes (1998) concluye que calidad es «un principio de acción hacia la congruencia entre una oferta y una demanda percibida». Sin embargo, él la define en términos de un conjunto de elementos de un producto o servicio que está dirigido a la satisfacción de necesidades. Un punto de vista complementario sobre la calidad expresado por Reyes (op. cit), aunque no lo comparto del todo, es el que manifiesta que es el «impulso interior» que cada individuo decide emplear en su perfeccionamiento, lo que invade lo que es, hace y tiene y que no puede alterarse por ninguna técnica.
Así, mientras algunos autores abordan el concepto haciendo énfasis en el logro de objetivos, otros lo tratan desde una perspectiva más empresarial: satisfacción del cliente basada en los usuarios, en el valor, en la manufactura, etc. Otros emplean la palabra calidad como adjetivo, la identifican con ausencia de defectos o como útil para ciertos propósitos. Cabe hacer notar que, de manera implícita, muchas de estas definiciones incluyen la idea de evaluación y contienen un juicio valorativo de «bueno» o «malo». Si decimos, por ejemplo, que «la educación en esta institución es de calidad», la palabra calidad es ambigua e involucra una serie de valores y marcos de referencia particulares. Así, calidad significa cosas diferentes para distintas personas. Para el propósito de este trabajo nos referiremos a la calidad como el rasgo o característica, o conjunto de ellos, que singularizan y hacen peculiar a un objeto o a un servicio. No obstante esta aparente definición estática, la calidad implica una búsqueda constante de mejoramiento sobre las características del objeto, tanto sobre aquellos inherentes al mismo como su color, su forma, su textura, etc., como sobre aquellos relacionados con su funcionamiento y propósito. Este compromiso con la búsqueda de excelencia lo establece, sin embargo, el mismo propósito del objeto o servicio.

4. Calidad de la educación

Considerando la definición anterior, la calidad de la educación desde un enfoque sistémico la podemos expresar como las características o rasgos de los insumos, procesos, resultados y productos educativos que la singularizan y la hacen distinguirse. Como se señaló antes, la calidad de la educación implica un proceso sistemático y continuo de mejora sobre todos y cada uno de sus elementos. Este compromiso con el mejoramiento viene dado por el propósito de la educación.
En este punto debemos distinguir entre las características que son propósito de la educación y lo que son los productos últimos; los resultados, que son propósitos intermedios o secundarios; aquellos que son característicos del proceso y elementos de apoyo; y los insumos, que se refieren a los recursos disponibles. Como ejemplo de productos educativos podemos citar a los egresados de una institución educativa que se encuentran desempeñando alguna función dentro del área de su formación. Por otro lado, un ejemplo de resultado educativo será el número de egresados que una institución gradúa en el año, su aprovechamiento y actitudes de acuerdo con alguna prueba. Por su parte, las características del proceso son primarias y secundarias. Las primarias son aquellas que participan directamente en el proceso de la educación. Ejemplos de ello son el profesor que enseña frente a su grupo, el uso de la biblioteca y los servicios que presta, los programas educativos en operación, etc. Por lo demás, los procesos secundarios o indirectos son aquellos que apoyan la organización y administración de los primarios. Ejemplos de tales procesos son la administración de una institución educativa y los sistemas de registro e informáticos que emplea. Por último, los insumos se refieren a los recursos tanto materiales como humanos que se encuentran al alcance. Ejemplos de esto son los equipos y materiales disponibles, las actitudes de estudiantes y profesores, las características de formación docente del profesorado, etc. La diferencia, p. ej., entre los programas educativos como parte del proceso o como insumo, es que en la primera los programas se encuentran en marcha y son parte activa de la operación de la institución como sistema, mientras que como insumo los programas son solamente propuestas de intervención.
La calidad de la educación está histórica y culturalmente especificada, y se construye en cada espacio. Esto es, los elementos que en cierto momento y en determinado contexto se definen como importantes, no son necesariamente los mismos para otro momento o lugar. Por lo tanto, a lo más que podremos aspirar es a proponer un abordaje amplio que permita, en los momentos y lugares pertinentes, identificar los elementos de la calidad que se consideren importantes.

5. Evaluación de la calidad de la educación

Otro concepto a incluir en esta reflexión es el de evaluación. Generalmente se entiende la evaluación como una actividad científica cuyo resultado se expresa como un juicio sobre el mérito o valor de un objeto o servicio. Scriven menciona que tales juicios son los residuos carnosos que quedan como producto de una actividad sistemática de evaluación. Expresiones como «bueno», «malo», «superior», «mejor que», «peor que», «suficiente», etc. son ejemplos de ello. Así, cuando nos referimos a la evaluación de la calidad de la educación la podemos expresar como un juicio de valor sobre un atributo o un conjunto de atributos acerca de los insumos, procesos, resultados o productos educativos, o de las relaciones entre ellos. Entendida de este modo, la calidad requiere un juicio valorativo que viene dado por la evaluación. La evaluación es lo que nos permite calificar lo adecuado, lo bueno, lo malo, etc. de los atributos de la educación. De esta manera, la palabra calidad adquiere un sentido descriptivo. Por lo tanto, es importante hacer la distinción entre calidad y evaluación, pues mientras la calidad de la educación implica un proceso de mejora continuo sobre sus elementos, también requiere necesariamente de la evaluación. Aunque muchas veces calidad y evaluación son equiparadas, cada concepto es único y tiene su propia función. La calidad de la educación plantea el propósito hacia el mejoramiento, y la evaluación pone la herramienta metodológica, el juicio crítico y las propuestas para el mejoramiento.
Si la evaluación se postula como una actividad importante con un propósito concreto, los juicios que se establezcan precisarán de un trabajo sistemático y científico sobre el objeto o servicio. En otras palabras, el juicio expresado debe resultar del uso de alguna metodología como actividad sistemática, válida, objetiva y fiable. Cuando se expresa la calidad de un objeto como un juicio, inmediatamente se establecen, cuando menos, tres supuestos: 1) una referencia a ciertas características del objeto; 2) un conocimiento real o inferido de la persona que lo expresa sobre la participación de las características y sus relaciones; y 3) una comparación del objeto con algún tipo de referente o con otros objetos similares. Así, cuando expresamos un juicio, por ejemplo, sobre un servicio en términos de «rápido», este implica una referencia a ciertos atributos conocidos del servicio y a que tienen un cierto valor en nuestro contexto, a la vez que indicamos una comparación sobre otros servicios menos rápidos, o bien en términos del tiempo que emplea. La evaluación de la calidad deberá abordar estos supuestos de manera sistemática.
Uno de los primeros asuntos a resolver cuando uno propone evaluar la calidad es el de la identificación clara de la instancia o entidad que se abordará. No se puede hablar solamente de evaluación de la calidad de la educación. Deberemos precisar si se trata de un programa educativo, de la actividad del profesor en el aula, de una institución o de un sistema, ya que para cada uno existen diferentes características o propiedades, indicadores y referentes de comparación particulares. La evaluación de la calidad podrá dirigirse a apreciar estos elementos en particular o cuando se encuentran en interacción.
Como ya se mencionó, con un enfoque sistémico al estudio de instituciones educativas muchos autores han distinguido los insumos, procesos y productos. Así, cuando hablamos de calidad de la educación de una escuela —por ejemplo—, podemos hacer referencia a ese conjunto de atributos de los insumos, procesos, resultados y productos de manera absoluta —descriptiva— o —relacional-explicativa—, y es entonces cuando podemos decir que su calidad es buena, mala, regular, por encima del promedio, etc. La dimensión relacional o explicativa será abordada más adelante. De esta manera, la calidad de la educación de una instancia es el resultado, expresado como un juicio, de la participación o interacción de los atributos pertinentes a la instancia, juicio que puede ser diferente en momentos diferentes.
El juicio que se hace sobre la calidad de un objeto no supone inmovilismo. La calidad, y por lo tanto el juicio sobre la misma, son cambiantes. La búsqueda de los propósitos institucionales se plantea de manera amplia y establece un compromiso permanente con su logro. También idealmente los responsables institucionales buscan el mejoramiento en todo momento. De esta manera podemos decir que el mejoramiento de la calidad institucional es un proceso permanente y, por ende, inalcanzable. Siempre habrá mejores formas de hacer las cosas, o propósitos más nobles que la institución deberá perseguir para el beneficio del propio estudiante y para el desarrollo social en una relación bidireccional. Es decir, la universidad deberá atender de diferentes maneras tanto a las necesidades y problemas que ésta plantee, como ser motor de nuevas ideas, conocimientos, avances científicos, etc.

6. Dimensiones de la evaluación de la calidad de la educación

Podemos identificar dos dimensiones de la evaluación de la calidad: una absoluta, descriptiva, y otra relacional-explicativa. La dimensión absoluta, descriptiva, es aquella cuyos juicios de valor se expresan sobre cualquiera de los componentes de los insumos, procesos, resultados o productos de manera aislada. Por ejemplo, una afirmación en el sentido de que el número de computadoras es suficiente para el número de estudiantes, o establecer que la biblioteca cuenta con instalaciones apropiadas para el servicio de aquellos, son ejemplos de juicios evaluativos sobre los insumos. Acerca de los procesos, los juicios se pueden expresar como «El profesor emplea una metodología de enseñanza excelente en la que todos sus estudiantes participan activamente». Los juicios sobre los resultados se expresan como «El número de estudiantes aprobados en este curso es satisfactorio». Sobre los productos, los juicios que se pueden expresar son como el siguiente: «Los egresados se encuentran desempeñando funciones adecuadas a la formación que recibieron».
Sin embargo, la contribución más importante que la evaluación puede hacer a la calidad de la educación es aquella que tiene como propósito determinar su relevanciaeficaciaefectividadcongruencia y eficiencia, que son las dimensiones explicativas-relacionales de la calidad. A continuación se presenta una breve descripción de ellas:
Acerca de la relevancia, entendemos ésta como la relación entre los propósitos institucionales y los requerimientos sociales, ya sea para la solución de problemas prácticos o de carácter de conocimiento científico o tecnológico. Esta dimensión destaca el vínculo entre los fines educacionales propuestos por la institución y los problemas sociales y/o académicos. Una institución de educación superior cuyos programas estén fuertemente vinculados al mejoramiento social o al desarrollo de la ciencia y la tecnología, será de mejor calidad que aquella que proponga programas obsoletos o desvinculados del contexto. Así, cuando hablamos de relevancia, el problema al que uno se enfrenta es al de resolver la duda de si los objetivos son importantes de alcanzar. También se presenta el problema de responder a la pregunta ¿objetivos para quién? El diseño de una evaluación de tipo holístico sobre la calidad de una institución de educación superior deberá iniciarse con una evaluación sobre estas interrogantes.
La dimensión de eficacia se entiende como el logro de los propósitos y objetivos propuestos por los estudiantes y egresados, y responde a la pregunta de si una institución logra que sus estudiantes aprendan lo que deben aprender. Permite establecer relaciones entre los propósitos y objetivos propuestos con los alcanzados. Así, una institución será de buena calidad si sus estudiantes y egresados demuestran los niveles de aprendizaje de contenidos, habilidades, destrezas, actitudes y valores establecidos.
La dimensión de efectividad o validez educativa de una institución se refiere al grado en que los procesos educativos en el aulacontribuyen al logro de sus resultados y productos. Esto es, tal dimensión establece una relación entre procesos, resultados y productos. En dicha dimensión se incluyen también los procesos de apoyo al estudiante como elementos que contribuyen al logro de resultados: tutorías, asesorías, programas de mejoramiento de hábitos de estudio, etc.
Sobre la eficiencia, una institución será eficiente si los recursos y procesos que emplea son utilizados apropiadamente y éstos cumplen su función. Tal dimensión cumple un propósito doble: por un lado, está interesada en relacionar el uso apropiado de los recursos en el desarrollo de los procesos; por otro, permite establecer una vinculación entre los procesos seguidos y los resultados alcanzados. Esta segunda función tiene un propósito explicativo. Una institución será eficiente cuando la proporción entre los estudiantes que ingresan y los que egresan es apropiada, o cuando el tiempo y las etapas en el proceso administrativo para la admisión a la universidad es adecuado, o cuando se encuentra una buena relación entre el número de profesores y la cantidad de proyectos de investigación.
Acerca de la congruencia, una institución será de buena calidad si existe correspondencia entre los insumos humanos y físicos, los procesos y los resultados propuestos. En otras palabras, deberá existir congruencia, por ejemplo, entre las características de los estudiantes que ingresan, los recursos físicos con que se cuenta o que se adquieren, las políticas institucionales, las acciones abiertas o encubiertas de los participantes en el proceso educativo, etc., y los propósitos y objetivos propuestos. Uno de los propósitos de esta dimensión es estudiar los efectos del curriculum oculto.
Estas cinco dimensiones de la calidad son indispensables en la construcción de un modelo de evaluación de la calidad.
Una aproximación que plantea que cada una de las cinco dimensiones de la calidad está relacionada con los propósitos y objetivos institucionales y curriculares, saca a relucir la importancia del planteamiento de tales metas. Una implicación de esto es que esas metas manifiestan los puntos de vista de un grupo en particular, a la vez que las necesidades sociales y académicas consideradas por ellos como importantes. Dicha consideración implica que un modelo de evaluación holístico de la calidad deberá incluir también una ponderación de los elementos involucrados para los propósitos y objetivos propuestos, actividad que forma parte de la relevancia. Una segunda implicación es que, como ya se mencionó antes, el tema de la calidad y su evaluación no es absoluto, y el sistema de criterios e indicadores que se utilice dependerá del momento en que se establezca y variará de institución a institución. También el juicio que se exprese sobre la calidad en cada una de sus dimensiones deberá estar medido por el peso relativo de cada meta.
Otro conjunto de elementos a considerar para la construcción de un modelo de calidad institucional es el referente a las funciones que generalmente se le atribuyen a la educación superior. La docencia, la investigación y la extensión son las llamadas funciones sustantivas de las instituciones de educación superior. En general, el propósito de la docencia es el de la formación de profesionales. La investigación, por su parte, está comprometida con el avance del conocimiento y con el desarrollo tecnológico. La extensión se interesa por la difusión del conocimiento y de la cultura. El desarrollo de este modelo de evaluación de la calidad deberá dirigirse hacia esas grandes funciones.

7. Modelo de evaluación de la calidad

Como ya se mencionó anteriormente, la calidad de la educación tiene dos dimensiones: una descriptiva y otra relacional-explicativa. Aunque como ya se indicó para ciertos propósitos es importante la evaluación de la dimensión descriptiva de la calidad, un modelo de evaluación holístico de la calidad de la educación deberá dirigirse a la evaluación de las dimensiones relacional-explicativas de las tres funciones sustantivas de la universidad. Dentro de esta dimensión, la evaluación deberá iniciarse con la de la relevancia. Ninguna de las otras dimensiones será importante de evaluar si no se ha abordado el problema de la relación entre los propósitos institucionales y los requerimientos del contexto. La evaluación de dicha dimensión es lo que da sentido y justifica la de las demás.
La figura siguiente muestra el modelo de evaluación de calidad propuesto. Como se puede observar, la evaluación de las funciones sustantivas de la educación superior puede ser abordada desde la perspectiva de cualquiera de las dos dimensiones, descriptiva o relacional-explicativa de la calidad. El papel de la evaluación es el de llevar a cabo estudios empíricos sobre estas dimensiones, concluir sobre la bondad o mérito de cada una, y proporcionar la información necesaria a fin de promover el mejoramiento de ellas. La doble línea expresa esta función de realimentación. Los requerimientos del contexto son importantes sólo para evaluar la dimensión relacional de la relevancia, de la que, sin embargo, las demás dimensiones cobran sentido. Es por ello por lo que el factor de requerimientos del contexto se muestra dentro de una elipse.

Modelo de evaluación de la calidad de la educación.

8. Conclusiones sobre el modelo

Existe el problema de la diversidad de juicios que diferentes individuos pueden expresar sobre un mismo objeto. No obstante las dificultades que conlleva, un abordaje al estudio de la calidad, expresado como un juicio, resulta más completo y enriquecedor que aquel mencionado como grado de satisfacción, relaciones costo-beneficio, etc. Una definición de calidad, en el sentido propuesto, supone también un compromiso con el mejoramiento y con la búsqueda constante de la excelencia; en última instancia, con la educación.
El empleo de este acercamiento al asunto de la calidad como juicio deberá considerar que diferentes sujetos podrían llegar a diferentes conclusiones, dependiendo de los indicadores para cada dimensión así como de los pesos relativos que utilicen, además de lo ya mencionado sobre las metas. Por ello, una actividad de evaluación de la calidad de la educación de una institución de educación superior en particular, supondrá no sólo llegar a consensos sobre las características y propiedades de los indicadores y su ponderación, sino también sobre sus metas específicas y requerimientos del contexto en un tiempo determinado. Adicionalmente a lo anterior, habrá que agregar el asunto de la determinación de las estrategias de obtención y análisis de la información que deberá utilizarse.

Bibliografía

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REYES, Alejandro: Técnicas y modelos de calidad en el salón de clases. México, Ed. Trillas, S. A., 1998.
SANJUÁN, Manuel: Ciencias de la educación: Pedagogía fundamental. Zaragoza, Librería General, 1974.
SORIA, Óscar: Calidad, eficiencia y equidad en la educación superior. Jalisco, Universidad Autónoma de Guadalajara, 1986.


PERÚ: "COORDINADORA POLÍTICO SOCIAL" - CPS

NOTA DE PRENSA CPS-03-04-2015
Enviado por: alfonzo valderrama gonzalez <teovalgoa@hotmail.com>

Nos dirigimos a los medios de información, a los trabajadores y al pueblo, para manifestar

       El miércoles, 1ro. de los corrientes, se realizó como de costumbre, la Asamblea Ordinaria de la  CPS; se hizo una lluvia de ideas sobre la Situación Política Actual, para que la comisión de Organización, tome nota, a fin de que para la próxima Asamblea Ordinaria, presente el proyecto del Plan de Trabajo de la CPS, teniendo como Introducción las ideas ejes de la Situación Política Actual; que son los siguientes:

     1.- En el plano internacional; agudización de la contradicción entre capital y trabajo, pérdida de derechos laborales, desempleo crónico, incremento de movimientos migratorios y, como contraparte, mayor movilidad social, ascenso de las luchas populares en defensa del salario, el empleo digno, derechos democráticos, el medio ambiente Conflictos regionales, convulsiones sociales y políticas, crisis de la democracia liberal. Complejo proceso de cambios en América Latina que enfrenta a la ofensiva del imperialismo y la derecha nativa.  Agravamiento de la crisis medioambiental, la crisis alimentaria, escasez del agua, crisis energética, de la educación y la salud, de valores, etc.

       2.- En el plano nacional; los problemas político sociales en el país, continúan, porque la hegemonía lo mantiene la derecha, mafiosa, corrupta, achorada y bruta, lacaya del imperialismo yanqui, del que es parte el régimen vende patria de Ollanta  Humala, que implementa a sangre y fuego el cuarto piso del modelo económico neoliberal, que ya lleva más de un centenar de muertos, de los mejores hijos del pueblo; reprime brutalmente y encarcela a los luchadores políticos y sociales, como es el caso de Gregorio Santos Guerrero, reelecto Presidente Regional de Cajamarca, que por defender “Conga no va”, se encuentra como preso político de este régimen. 

El cambio del Gabinete Ministerial presidido por Pedro Cateriano, es más de los mismo.  Lo que nos queda, a los sectores democráticos, patrióticos, nacionalistas y de izquierda es forjar la “Gran Unidad para el Gran Cambio”,  que proponga un Proyecto Nacional de Desarrollo, cuya versión jurídica sea la Nueva Constitución Política del Perú, elaborada por una Asamblea Constituyente, que plantee un Programa, de contenido democrático, patriótico, descentralista, de desarrollo con justicia social y de regeneración moral del país. 

En este marco es necesario tomar en cuenta las elecciones generales del 2016, planteando desde la política con la participación de los movimientos sociales, de los trabajadores y del pueblo, que forjemos un Referente Político Social, que proponga el programa de la Gran Transformación, actuemos en unidad de acción, con reglas claras como las elecciones internas, un peruano un voto, etc.; elijamos nuestros candidatos a todo nivel unitariamente y derrotemos a los candidatos del continuismo neoliberal; la lucha de los movimientos sociales, de los trabajadores y de la juventud, nos señalan el camino.

       3.- Las luchas de los trabajadores y movimientos sociales del Perú profundo, se agudizan, que luchan principalmente por que el gobierno implemente una minería planificada y con consulta a los pueblos, desmintiendo así, la falsa acusación del régimen actual, de que los pueblos del interior del país son anti mineros, allí están las luchas de los pueblos de Cajamarca. Madre de Dios, Cusco, Apurímac, Moquegua, Arequipa y casi de todas las regiones. En este marco los Frentes Populares, los trabajadores y el pueblo vamos dando respuesta con acción directa de masas la ofensiva del continuismo neoliberal del régimen, aquí las acciones programadas en las que la CPS, participa y participará:

    a.- Solidaridad, con la lucha del Valle del Tambo, en la provincia de Islay en la región Arequipa, que lleva un lucha dentro de una represión generalizada; son más de 12 días de lucha con muertos, heridos, detenidos. Exigimos al gobierno solución a la Plataforma de Lucha del Valle del Tambo. Instalación de la Mesa de Diálogo con soluciones. Lunes 06 de abril; Plantón frente a las oficinas de la SOUTHERN ubicado en Santiago de Surco, en Lima.

    b.- El día lunes 06 de abril, a las 12 m. ASPRATA y la Coordinadora Patriótica por un Nuevo Perú, realizarán un plantón, frente a la Embajada de la República de Chile en Lima, ubicada en la cuadra 07 de Javier Prado Oeste, en San Isidro. Las organizaciones integrantes de la CPS, estamos comprometidos de asistir a este acto patriótico.

     c.- El día martes 07 de abril, a las 7 pm. , se realizará la Misa de Honras In Memorian a Manuel David Castillo Cabrera; en la Iglesia “San Agustín”, ubicado entre el jirón Camaná y el jirón Ica; en Cercado de Lima. Los integrantes de la CPS, asistiremos a la misa.

     d.- El día miércoles 08 de abril, se realiza la Jornada Nacional de Lucha, convocada por la CGTP, CUT y los Frentes Populares; con Paros Nacionales del SUTEP, Trabajadores de PETROPERU y de Construcción Civil, para detener la ofensiva anti laboral del régimen, la vigencia de los convenios colectivos y exigiendo solución a las Plataformas de Lucha de las regiones. En Lima la CPS, se concentrará en el Campo de Marte a la 1 pm., para participar en la movilización de los trabajadores.

     e.- El día viernes 17 de abril, el Movimiento Mundial de Solidaridad con Venezuela Bolivariana Capítulo Perú, realizará una Movilización y Mitin; en el marco de la solidaridad mundial de los pueblos de América y del mundo con Venezuela Bolivariana. En Lima, la concentración es en la Plaza San Martin a las 4 pm., para movilizarnos hasta el Parque Whashintong, frente a la Residencia del Embajador de Estados Unidos, donde se desarrollará una actividad político cultural a las 7 pm.

      f.- El día sábado 20 de de junio del 2015, se realizará el XIX Encuentro Nacional de los Frentes Populares, Organizaciones Laborales y Sociales; en la ciudad de Cusco; para analizar la Situación Política Actual, reajustar su Plan de Acción y Plataforma Programática; recibir el informe de las bases sobre la Consulta al Paro Nacional y decidir con qué referente político social, participaran los dirigentes de los Frentes Populares y los trabajadores en las elecciones generales del 2016.

     g.- El día jueves 09 de julio, está programado la realización del Paro Nacional Cívico Popular de todo el pueblo, exigiendo al gobierno de Ollanta Humala, rectificación en su política económica y social; solución a la Plataforma Programática de los trabajadores y del pueblo. La CPS, hace un llamado a sus bases trabajar con acción directa de masas, preparando esta medida de lucha, que debe sentar las bases para consolidar la “Gran Unidad para el Gran Cambio” y derrotar el continuismo neoliberal.

       En las próximas Asambleas Ordinarias, recibiremos el informe sobre otras medidas de lucha, que lo iremos dando a conocer en las próximas notas de prensa.

       4.- Se Convoca a la Asamblea Ordinaria de la CPS:  

      DIA            Miércoles 08 de abril del 2015.
      HORA        10 am.
      LUGAR      Local de la CGTP, Plaza Dos de Mayo. Lima Cercado.
      AGENDA :  a.- Análisis de la Situación Política Actual.
                          b.- Plan de Acción y Tareas.

Atentamente

  Alfonzo Valderrama   Efraín Yépez   Juan La Torre   Pilar Roca   Wilfredo Díaz   Juan Chang
     Coord. CPS.            Coord. CPS       Coord. Org.   Coord. Cult.  Coord. Comun. Coord. M.S.